Los ciclos de encendido y apagado indican la vida útil de una lámpara, expresada como el número de veces que puede ser encendida y apagada. Esto ayuda a determinar si una lámpara es adecuada para el uso que tienes previsto.
Por ejemplo, la iluminación de un baño suele ser encendida y apagada con más frecuencia que la de un salón. Una lámpara con un mayor número de ciclos de encendido y apagado es más adecuada en este caso, ya que puede soportar encendidos y apagados frecuentes sin desgastarse prematuramente.