Al elegir una iluminación, es importante tener en cuenta el casquillo de la lámpara. El casquillo determina qué lámpara puede encajar en un accesorio y, por lo tanto, es esencial para una instalación correcta y segura.
¿Qué es un casquillo?
El casquillo es la parte de la lámpara que se inserta en el accesorio para suministrarle electricidad. Existen diferentes tipos de casquillos, cada uno adecuado para un tipo específico de lámpara o aplicación.
Casquillos comunes
E27 (casquillo grande de rosca): el más utilizado para lámparas estándar en habitaciones.
E14 (casquillo pequeño de rosca): a menudo usado en lámparas de mesa, candelabros y accesorios más pequeños.
GU10: casquillo de bayoneta, frecuentemente usado para focos y luminarias empotradas.
G4 / G9: casquillos de pin, utilizados principalmente en iluminación decorativa o de acento.
B22 (casquillo de bayoneta): casquillo sin rosca, común en lámparas antiguas o ciertos accesorios específicos.
Aspectos a tener en cuenta al elegir
Revisa tu accesorio: comprueba qué tipo de casquillo tiene antes de comprar una lámpara.
Potencia e intensidad luminosa: elige una lámpara con los vatios o lúmenes adecuados a tu uso.
Tipo de iluminación: LED, halógena o lámpara de bajo consumo – no todos los tipos de lámpara encajan en todos los casquillos.
Lámparas inteligentes: para lámparas Smart, también es importante que el casquillo sea compatible con tus accesorios existentes.
Al elegir el casquillo correcto, te aseguras de que la lámpara pueda ser instalada de manera segura, eficiente y sin problemas.