La regulabilidad indica si una lámpara se puede ajustar en intensidad, por ejemplo mediante un regulador, un mando a distancia o una app inteligente. Es una característica importante que influye en la atmósfera, el confort y el ahorro de energía.
Lámparas regulables: la intensidad se puede ajustar a voluntad, desde máxima luminosidad hasta luz suave. Ideal para salones, dormitorios o iluminación ambiental.
Lámparas no regulables: la lámpara siempre funciona a máxima intensidad y no se puede ajustar.
En las lámparas inteligentes, la regulabilidad a menudo se puede combinar con el ajuste de la temperatura de color o escenas predefinidas, ofreciendo un mayor control sobre la iluminación de la estancia.
Una lámpara regulable proporciona flexibilidad y control sobre la iluminación, adecuada para cualquier situación o ambiente.