La iluminación con sensor es ideal para espacios donde la luz no es necesaria continuamente, como grandes edificios, pasillos o áreas exteriores. La iluminación se enciende automáticamente cuando un sensor detecta algo, como movimiento, calor o un cambio en la luz.
A continuación encontrarás los tipos de sensores más comunes:
Sensor de alta frecuencia
Un sensor de alta frecuencia (sensor HF) detecta incluso los movimientos más pequeños.
- Muy sensible, incluso a movimientos mínimos
- Funciona a través de objetos, como vidrio o paredes delgadas
- Ideal para oficinas, escuelas y aplicaciones de seguridad
- No necesita tener visión directa del movimiento
Interruptor crepuscular
Un interruptor crepuscular responde a la cantidad de luz diurna.
- Enciende la luz al anochecer
- Se apaga cuando hay luz diurna suficiente
- Perfecto para iluminación exterior, como luces de fachada y jardín
- Funciona completamente automático sin detectar movimiento
Sensor de movimiento
Un sensor de movimiento enciende la luz tan pronto como detecta movimiento.
- Debe poder “ver” directamente el movimiento
- Muy utilizado en entradas, pasillos y entradas de vehículos
- Responde a movimientos más grandes
Sensor pasivo infrarrojo (PIR)
Un sensor PIR detecta diferencias de calor de personas y animales.
- Responde a la radiación térmica combinada con movimiento
- Eficiente en energía y confiable
- Muy usado en hogares e iluminación exterior
- Necesita, al igual que un sensor de movimiento, visión directa del área de detección
¿Por qué elegir iluminación con sensor?
La iluminación con sensor ofrece varias ventajas:
- Ahorro de energía porque la luz solo está encendida cuando es necesario
- Mayor comodidad (encendido/apagado automático)
- Mayor seguridad dentro y alrededor de los edificios